AHORA YO, el libro
EL MASAJE BOK-BU (EN ZONA ABDOMEN)
Hola a Tod@s, he querido escribir un post resumen sobre el BOK-BU.
Primero de todo deciros que hay publicados tres posts más sobre el tema y que en la franja derecha del blog instalaré un enlace para que los podáis consultar directamente y haceros el camino más fácil.
El propósito de este post es facilitaros información concreta sobre este tipo de masaje y sus indicaciones y contra indicaciones.
Es un masaje muy sutil, muy suave, y se debe practicar muy concentrado. No está indicado para personas muy mayores , ni personas débiles, ni que hayan pasado por un shock, tampoco para las mujeres embarazadas o en períodos de menstruación muy abundante.
BOK-BU CUMPLIDO!!!
«Cada órgano dañado responde a un sentimiento»
«Cada órgano dañado responde a un sentimiento»
Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades. Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al español. El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones
¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.
Bueno, cada uno es cada cual…
Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.
¿Eso es para usted la enfermedad?
Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.
¿Nace el conflicto?
Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.
Póngame otro ejemplo.
Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.
Pero tener prisa es psicológico.
Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.
¿Y provoca un síntoma?
Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.
Dígame.
El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.
¿Realidad energética?
Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.
¿Y es irreversible?
Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. «¿Desde cuándo?», le pregunté. «La primera vez estabas sola con mis hijos» «Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?» «Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada». Cuando lo reconoció, el dolor desapareció. A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.
¿Todo conflicto provoca enfermedad?
No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.
¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.
¿Estómago e intestino?
No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: «No me respetan y me dejan de lado». Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…
¿Lo adecuado para estar sano?
Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.
La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: «Lo que tengo es miedo», su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.
Medita y Oirás el Silencio
Es una lástima que en nuestra cultura occidental no sea asignatura obligatoria en escuelas e institutos la meditación. Para muchas personas oir hablar de la meditación es algo lejano, que no va con ellos y que apenas saben de qué se trata o cómo hacerlo.
Quizás entendemos más lo que llamamos relajación, esa toma de conciencia de nuestra respiración y nuestro cuerpo que nos permite empezar a observar nuestros pensamientos y a percibir sensaciones cosquilleo o calor, notamos cómo fluye nuestra energía.
La vida que llevamos en Occidente es tan externa, de cara a la galería, en cambio Oriente se centra más en el interior, en el silencio. Occidente es puro ruido.
He recibido un extracto de un artículo publicado en el País Semanal sobre la Meditación, aquí lo incluyo más abajo, y también os paso el enlace con un artículo de Gaspar Hernández ( ¡ya sabéis que soy una fan!) publicado también en el País sobre el mismo tema, clickad AQUÍ. Él define la meditación como «usar la mente no de ser usados por ella». Yo añado que ,además, no nos damos cuenta de ello, no somos conscientes de cómo nos usa la mente.





