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TERÀPIA N.A.U. per Ignasi Montoliu

TERÀPIA N.A.U. / EIDOSOMÀTICA

“Els camps electromagnètics de tota índole a què ens veiem exposats quotidianament poden desconfigurar la nostra salut”

Com amiga/amic de FAROS és molt probable que ja hagis experimentat les subtileses i bondats de la teràpia bioenergètica eidosomàtica d’esborrat de memòries de patiment de les teves vides passades. I és el meu desig que la recordis com un acompanyament o obertura de la teva consciència divina.

Aquests temps inestables ens dirigeixen, des de fa unes dècades, cap a la fi d’era i un nou paradigma. L’ocult es fa visible i va despertant en nosaltres, ànimes madures o velles, una conducta de compassió i col·laboració, sent summament interessant no alimentar el nostre cos de freqüències de por.

Els camps morfo genètics que ens envolten estan formats i col·lapsats de pensaments, es a dir, freqüències, així com electromagnetismes climàtics i les acciones de la tecnologia. I aquests ens distorsionaran o reequilibraran en funció de la consciència que els va dirigir o amplificar. Repercutint en l’equilibri de les teves glàndules i conseqüentment en les teves emocions. Llavors en la salut.

El nostre to vital pot estar despertant un torrent de toxines que els nostres òrgans, de vegades desvitalitzats, no tenen la força de completar les seves funcions detox.

Com ja saps, l’energia no només està en el teu exterior sinó que també es troba a l’interior; en  les teves cèl·lules.

El sanador o xaman expandeix el seu propi camp electromagnètic per harmonitzar la coherència cel·lular de la persona. Influint en el possible caos energètic, cap retorn de l’ordre, i per tant en la recuperació de la força vital i l’alegria de viure.

La teràpia N.A.U. (nivell blau ultraviolada). El terapeuta dirigeix mentalment amb la seva intenció, per mitjà de la seva consciència entrenada, freqüències de llum ultraviolada com coadjuvant de la regeneració cel·lular (mitosi). Optimitzant el seu camp lumínic.

Vull animar-te a prendre major relació amb la teva homeòstasi, entre la teva part energètica i física, ja que són en essència la mateixa. Orientant el màxim potencial dels teus sentits i connexió amb la teva intuïció, per aquesta vida.

Ara cal nodrir-nos amb més constància de bona “vibra”. I netejar-nos sovint de paràsits energètics i possibles foscors, densitats, etc., que ancoren el nostre lliure albir.

T’espero aviat a FAROS. Viu amb amor cap a tu mateix.

Ignasi 😉

 

CAST.-

TERAPIA N.A.U. / EIDOSOMÁTICA

“Los campos electromagnéticos de toda índole a los que nos vemos expuestos cotidianamente pueden desconfigurar nuestra salud”

Como amig@ de FAROS es muy probable que ya hayas experimentando las sutilezas y bondades de la terapia bioenergética eidosomática de borrado de memorias de sufrimiento de tus vidas pasadas. Y es mi deseo que la recuerdes como un acompañamiento y/o apertura de tu consciencia divina.

Estos tiempos inestables nos dirigen, desde hace unas décadas, hacia el fin de era y un nuevo paradigma. Lo oculto se hace visible y va despertando en nosotros, almas maduras o viejas, un proceder de compasión y colaboración, siendo sumamente interesante no alimentar nuestro cuerpo de frecuencias de temor.

Los campos morfogenéticos que nos envuelven están formados y colapsados de pensamientos, es decir, frecuencias, así como electromagnetismos climáticos y las acciones de la tecnología. Y estos nos distorsionarán o reequilibrarán en función de la consciencia que los dirigió o amplificó.  Repercutiendo en el equilibrio de tus glándulas y consecuentemente en tus emociones. Luego en la salud.

Nuestro tono vital puede estar despertando un torrente de toxinas que nuestros órganos, a veces desvitalizados, no tienen la fuerza de completar sus funciones detox.

Como sabes, la energía no sólo está en tu exterior sino que también se encuentra en el interior; en tus células.

El sanador o chamán expande su propio campo electromagnético para armonizar la coherencia celular de la persona. Influyendo en el posible caos energético, hacia el retorno del orden, y por tanto en la recuperación de la fuerza vital y la alegría de vivir.

La terapia N.A.U. (nivel azul ultravioleta). El terapeuta dirige mentalmente con su intención, por medio de su consciencia entrenada, frecuencias de luz ultravioleta como coadyuvante de la regeneración celular (mitosis). Optimizando su campo lumínico.

Quiero animarte a tomar mayor relación con tu homeostasis, entre tu parte energética y física, pues son en esencia la misma. Orientándote hacia el máximo potencial de tus sentidos y conexión con tu intuición, para esta vida.

Ahora cabe nutrirnos con mayor constancia de buena “vibra”. Y limpiarnos a menudo de parásitos energéticos y posibles oscuridades, densidades, etc., que anclan nuestro libre albedrío.

Te espero pronto en FAROS. Vive con amor hacia ti mismo.

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ENTREVISTA en “El 3 DE VUIT” sobre LA TERAPIA N.A.U. a IGNASI MONTOLIU

Os transcribimos la entrevista publicada en el periódico local del Penedès “El 3 de VUIT”.
Una dinámica y breve explicación sobre cómo funciona la terapia N.A.U. y los beneficios que ésta aporta.
Tenéis más información de la terapia es este mismo blog y en el apartado “Terapias”, pudiendo reservar cita en el apartado “Reservar Cita” también de nuestra web .

T E R A P I A     N. A. U.

¿CHAMANISMO  ANCESTRAL  O  NUEVA  MEDICINA?

¿Cómo nace “la terapia Nivel Azul Ultravioleta”?

Pues si tengo que buscarle un punto de partida diría que nace del desarrollo de los conocimientos que me trasladó el creador de la Medicina Eidosomática, el Dr. Pere Subirana que falleció en el 2015.

¿Otro concepto nuevo?

La Medicina Eidosomática se basa en las memorias activas patógenas o memorias de sufrimientos derivadas de los conflictos no resueltos en vidas anteriores. Y estas provienen de grupos de electrones caóticos en nuestro cuerpoenergético que pueden afectar al organismo.

Explíqueme más del Dr. Subirana

Él pasó años de su vida estudiando las técnicas ancestrales chamánicas en Bolivia. Sin duda era un médico visionario.

¿Creando su propia técnica terapéutica?

Sí. Estableció protocolos basados en cientos de pacientes que permitían detectar en el cuerpo espiritual (energético) del ser humano o eidosoma esas memorias de sufrimiento para lograr eliminarlas. Lo convirtió en un método de sanación muy efectivo y fácil de aplicar para mejorar enfermedades manifiestas, y a la vez como modo de prevención para las que se encuentran latentes.

¿Y la terapia N.A.U. o Nivel Azul Ultravioleta?

Además de la formación como naturópata holístico, la Eidosomática, siendo la más importante, no es la única técnica que ha influido en mi desarrollo e investigaciones.También el reiki, la epigenética (que investiga como los pensamientos influyen en nuestro ADN), el estudio de la complejidad del cuerpo energético asociado a la luz en la célula así como años de acercamiento al chamanismo y la espiritualidad científica.

¿Pero qué ocurre en sus sesiones?

Siguiendo unos protocolos definidos al imponer las manos en el eidosoma del paciente, con una consciencia de paz y color concreta, se lograun nivel de vibración donde se abren espacios de luz desde donde se limpian de energías densas. Al acelerar la vibración del cuerpo energético hacia una frecuencia más elevada su energía se ordena y vuelve a su esencia original; su salud.

¿El paciente como lo vive? ¿Se obtienen buenos resultados?

En las sesiones el paciente está cómodamente estirado en la camilla y todo el tiempo muy relajado de una manera natural.Suele ocurrir por término medio que si la persona viene con, por ejemplo, cuatro patologías, pues en el transcurso del tratamiento se le resuelvan o disminuyan al menos la mitad. Pero no sustituye nunca ningún tratamiento médico, sino que lo complementa.

¿Y el paciente debe implicarse en su proceso?

Suelo remarcar que las actitudes negativas nacieron de uno y son una aglomeración de falta de amor propio, y estas pueden haber perjudicado nuestra salud a menudo por memorias o entornos negativos. Si uno esta vencido por una actitud atrae enfermedad, por lo que es importante hacer el trabajo interior y personal de separarse de nuestra propia identidad que nos ancla a veces a un pasado denso.

¡Pues habrá que probarlo!

La base es una conexión de presencia terapeuta/paciente con el Espíritu, el cual es perfecto; pues este no permite error. El 100% de las personas se marchan de la consulta con un sentimiento renovado de profunda paz. Me inspira pensar en el término “medicina de la luz”como un concepto o idea ilimitada de futuro.

¿Óigame, tiene antecedentes familiares de sanador?

(Ríe) ¡De hecho sí! Mi abuelo tenía dones especiales. Por ejemplo curaba a la gente de insolación tocándoles la coronilla unos instantes. Él decía que teníamos que resolver las emociones venenosas para convertirlas en sabiduría.

¡Salud!

ENTREVISTA del 30 de Noviembre de 2018 a: 

Ignasi Montoliu (naturópata y sanador, precursor de la terapia N.A.U.) 

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1.- TERAPIA EIDOSOMÁTICA (terapia N.A.U.)

EIDOSOMÁTICA en FAROS Espai Quàntic

(TERAPIA N.A.U.)

El planteamiento de este novedoso enfoque médico es que el origen de las enfermedades se encuentra en las memorias activas patógenas, que son grupos de electrones que provienen de antiguas memorias de sufrimiento y que se enquistan en el organismo, lo que produce una amplia gama de patologías.

Si se eliminan estas memorias las enfermedades desaparecen. Incluso se pueden detectar y eliminar las memorias antes de que se manifiesten en el plano físico. Ya probado con cientos de pacientes, es un método de sanación enormemente efectivo y fácil de aplicar para las enfermedades manifiestas, y a la vez un buen modo de prevención para las que se encuentran latentes.

Dr.Pedro Subirana con Ignasi Montoliu

 Ignasi Montoliu -naturópata- es terapeuta en medicina Eidosomática Superior. Discípulo del Dr. Pedro Subirana, mallorquín residente en Bolivia, que con su técnica, en sólo 3 a 6 sesiones, se suprimen las memorias energéticas que causan muchas patologías.

 

“Una dimensión más allá de lo emocional para sanarte”

 

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3.- TERAPIA N.A.U. con protocolo EIDOSOMÁTICA

PREGUNTAS FRECUENTES:

I.- ¿Por qué es necesario realizar refuerzos terapéuticos tras el borrado de memorias de sufrimiento y tratamiento N.A.U.?

Es notorio que la Tierra está en un proceso de regeneración para su propia supervivencia y evolución. El cúmulo de sus diferentes y extraordinarias maneras de convulsión nos lo ponen de manifiesto: tsunamis, terremotos, huracanes, volcanes en erupción, derretimiento de los glaciares, etc.

La energía electromagnética que envuelve el planeta se renueva en una capa o rejilla de vibración más elevada, quizás cristalina. El axioma “como es adentro es afuera”, nos recuerda que todos los seres vivos deben y buscan adaptarse a un medio cambiante.

El ser humano, siendo copartícipe de este fenómeno y habiendo adquirido pautas menos tóxicas en su vida según sea su grado de madurez espiritual, se está beneficiando de haber solapado a su cuerpo electromagnético un campo áurico cristalino que aunque empoderado gracias a la toma de conciencia que le descubre que las cosas no son como son, sino como somos; es todavía mermado a diario.

La ligereza que nos otorga a priori el borrado de memorias de sufrimiento y kármico de nuestro eidosoma con sus múltiples sensaciones beneficiosas, y mientras nuestro planeta no vaya logrando en breve su propia fortaleza de esa nueva plataforma energética, es interesante hacernos una sesión de repaso terapéutico sistemático entre 6 y 9 meses (periodo que se irá prolongando hasta lograr una total independencia de reparación energética), o según nos paute nuestra intuición.

El viajar en avión, las diferencias energéticas del planeta, las bajas frecuencias como las formas de pensamiento negativas, el estrés, la alimentación densa o las ya perpetuas ondas, como el uso de la informática, nos aceleran y desajustan causando fisuras en nuestra aura.

Cabe decir que los potenciales latentes o las patologías adquiridas por esas memorias de sufrimiento, no se eliminan realmente, sino que se neutralizan. Así, repasar el protocolo eidosomático al unísono con la terapia N.A.U. (nivel azul ultravioleta) de regeneración multidimensional nos aportará un renovado alivio y determinación de nuestros objetivos de creatividad y alegría de vivir, al reencontrar y fortalecer el contacto de nuestro campo cristalino con la cuadrícula cristalina del planeta.

Es interesante entrenarnos percibiendo de manera expresa qué nos hace subir de vibración emocional y ante todo qué nos equilibra, para estirar nuestras cualidades frecuenciales hacia la autorregulación y la nutrición mutua de los cuerpos cristalinos, donde el premio es la calidad y fiabilidad de la intuición individual que nos hace nuestros propios maestros.

Ignasi Montoliu –Naturópata y sanador.                       

 Precursor de la Terapia N.A.U.

 

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2.- TERAPIA NAU con protocolo EIDOSOMÁTICA

TERAPIA N.A.U.  (nivel azul ultravioleta)

Protocolo EIDOSOMÁTICA versus la EPIGENÉTICA

Desde mi punto de vista el acercamiento de la medicina occidental con la oriental ha facilitado la fusión y la comprensión de la enfermedad con la emoción. Hoy se entiende que para lograr el éxito en la curación es necesario trabajar el bloqueo emocional conflictivo o traumático, al mismo tiempo que se está tratando la enfermedad propiamente, sobre todo para que esta remita.

Esto nos muestra una premisa: las medicinas llamadas alternativas no son excluyentes sino al contrario, deben ejercerse como complemento a la medicina alopática y llevarlas a cabo multidisciplinarmente.

Ese tándem se amplía en este siglo XXI con la medicina indígena, integrando métodos de trabajo ancestrales con los últimos descubrimientos sobre física cuántica y los evidentes experimentos de la intención en nuestra biología; lo que crees creas.

Tuve el privilegio de ser discípulo del Dr. Pedro Subirana (1947-2015) creador de la medicina eidosomática, quien la bautiza con este nombre en honor a la sofrología del Dr. Caycedo, disciplina que estudia establecer la armonía cuerpo-mente, y que denomina al cuerpo físico, anatosoma, y al cuerpo espiritual o cuerpo ideal, eidosoma.

En el cuerpo físico o anatosoma está toda la información de los traumas emocionales que nos generan un gran impacto provocando el potencial de la enfermedad en función del modo de afrontarlas en el tiempo. La percepción y localización en unos minutos, por ejemplo, mediante el pulso del paciente de esos bloqueos, nos da una gran información y la explicación muchas veces de porque se sufren.

En el eidosoma está la información almacenada a modo de nudos energéticos patógenos que son grupos de electrones enquistados y palpables con las manos, muchas veces referidas a memorias de sufrimiento de vidas pasadas, siendo posible eliminar esas emociones negativas que arrastramos.

Estos nudos pueden hacerse desaparecer, al establecerse una serena conexión terapeuta-paciente, además de haciendo barridos con las manos y otros protocolos, y sin necesidad de tocar el cuerpo físico de la persona, por lo que si la enfermedad llega a curarse se logra sin ningún tipo de dolor o sufrimiento, y con una profunda paz en la sesión.

Incluso pueden eliminarse los nudos energéticos eidosomáticos que están latentes, pues estos aparecen mucho antes que la enfermedad física. Al transmutar la memoria corporal patógena, los sentimientos, incluso subconscientes de odio, rabia, etc., que la mantenían son sustituidos por memorias positivas de paz, perdón, amor… Es por eso que es muy frecuente que después de las sesiones la persona se sienta con una energía más feliz.

Al explorar a nivel de memorias de sufrimiento del pasado, energética y/o subconscientemente, se logra que muchas enfermedades físicas se solucionen, pero es importante en muchos casos, mostrarle al paciente que para que la sanación holística, es decir, física y emocional, perdure, la persona debe de tomar conciencia de que aquella memoria negativa la ha condicionado a ciertos comportamientos que quizás sea interesante cambiar y sobre todo perdonarse, pues finalmente el conocimiento de ti mismo te hace dueño de tu destino.

La mente tiene la capacidad de modificar la expresión de los genes, pues estos se relacionan con los trastornos, pero no son la causa de las patologías por lo que experimenté que asociar en las sesiones terapéuticas eidosomáticas, la técnica epigenética (ciencia que estudia de qué modo emociones y pensamientos afectan el ADN) a través de un estado de conciencia generador de luz de un nivel azul ultravioleta (terapia N.A.U.) es muy potenciador, pues se accede a una comunicación con la esencia celular de la persona, e incluso al ADN, que es reparadora, pues se incide energéticamente, en la estructura corporal biológica para salir del caos celular volviendo al orden y la regeneración. Exceptuando que se haya llegado al punto de no retorno donde la cercanía de la muerte es irreversible.

Serán necesarias de 3 a 6 sesiones separadas entre una y tres semanas según cada caso, y habitualmente es recomendable un refuerzo antes de los 9 meses. El paciente se descalzará y estará todo el tiempo tumbado cómodamente en la camilla, muy relajado o dormido, lo que sucede con naturalidad en casi todos los casos. Siendo apto para todas las edades.

El conjunto de la terapia deberá ser frecuencia específica de mente pura; vacía y compasiva…, amor en esencia, donde el enfoque de vibración azul, iniciará la intención de tejer un cuerpo regenerado para sostener al ADN que con su energía y conciencia dirigida dará nueva luz a la célula. Desde un estado de vacío se logran energías favorables para que el terapeuta traslade al paciente a una expresión de cuerpo azul, que nos eleva retrocediendo a niveles dimensionales de mayor vibración para traernos de regreso a nuestra parte sagrada, es decir, a la salud plena.

El sistema endocrino y los genes, generando hormonas y neurotransmisores,  están subordinados por nuestras creencias. El cuerpo biológico tiene un campo magnético y eléctrico donde nuestra genética individual y los campos de consciencia colectiva ejercen dos tendencias opuestas: caos o orden, o viceversa.

La mente es consciencia y esta se sostiene al aceptar la espiritualidad como un pilar de consciencia de amor, como ciencia compleja, opuesta a la consciencia extendida del miedo. Y sin duda, un cuerpo que alcanza mayor equilibrio está más predispuesto a experimentar buenos sentimientos; a abrir el corazón desde donde lo más importante siga siendo cuidar nuestro jardín interior. 

Al final lo único que importa son los resultados, y desde luego que existen tantas terapias como terapeutas, pero una vez la persona se ha desprendido de sus memorias de sufrimiento y de sus bloqueos emocionales, y manteniéndose con unos hábitos coherentes y de respeto con su cuerpo, utilizar nuestro poder creador para una vida sana y feliz será un reto sencillo.

Chamanismo ancestral.

 

                       

 

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