CERRAR LA PUERTA.
Me la ha mandado mi hija, es otro recordatorio para vivir la vida , sin olvidarse de lo primordial… aunque las prioridades son diferentes para cada uno, es importante cultivar la espiritualidad, palabra un tanto en desuso en estos tiempos…
AHORA ES EL MOMENTO
Esta presentación – sobretodo la primera parte- nos recuerda que es absurdo no disfrutar de todo AHORA, muchas veces guardamos las cosas para esa gran próxima ocasión, y no nos damos cuenta que la gran OCASIÓN es ahora, que hoy puede ser el último día de nuestra vida.
Que lo disfrutéis.
Sanación.
En ese instante entre los dos surge la curación. Y si ocurre, el terapeuta siempre sabrá que funcionó solamente como un vehículo de una fuerza divina, de una sanación divina.
Estará tan agradecido por la experiencia como el paciente. A decir verdad sacará de esta experiencia tanto como el paciente.»
Osho
LA INSEGURIDAD DE LA VIDA
Si el mañana está arreglado, entonces podéis tener seguridad, pero no libertad. De ese modo sois como robots. Tenéis que realizar determinadas cosas que están predestinadas. Pero el mañana es hermoso porque representa absoluta libertad. Nadie sabe qué es lo que va a suceder. Nadie sabe si estaréis respirando, ni siquiera si estaréis vivos. De ahí su belleza, porque todo está en el caos, es un desafío, y todo existe como una posibilidad.
No esperéis consuelo. De lo contrario, seguiréis inseguros. Aceptad la inseguridad… y entonces desaparecerá y dejaréis de estar inseguros. No es una paradoja, es una sencilla verdad… paradójica, pero absolutamente cierta. Hasta ahora habéis existido, así que, ¿por qué se preocuparon por el mañana? Si podéis existir hoy, si pudisteis existir ayer, el mañana también se encargará de sí mismo.
No penséis en el mañana y moveos con libertad. Una persona debería ser un caos relajado. Cuando lleváis una revolución en vuestro interior, cada momento aporta un mundo nuevo, una vida nueva… cada momento se convierte en un nuevo nacimiento.
Osho
DEJA SER
Este texto es una gran lección.
Deja que los demás sean
No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.
No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan
la posibilidad de cambiar si lo desean.
No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les
servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar
personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.
Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean
quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán
cuando quieran hacerlo.
**Louise L. Hay**


