REENCUENTRO

El fin de semana pasado me reencontré con un grupo de personas a las que les hice la reconexión personal hace un año.

Fue un encuentro maravilloso, ya que todas ellas realizaron el esfuerzo de venir, tarea un tanto complicada hoy en día, todos tenemos tantas cosas que hacer, que a veces resulta difícil encontrar una tarde para compartir.

Me encantó verlos de nuevo y comprobar que sus vidas siguen un rumbo firme, con muchísimos proyectos, que quizás un año antes no hubieran tenido el valor de emprender.

Compartimos conocimientos, impresiones, intuiciones…un montón de información.

Fue maravilloso dejar fluir ese cariño que ha nacido y tenemos ganas de seguir compartiendo, de repetir encuentros, de unir fuerzas de esparcir luz y más luz.
Más seres se han unido al grupo y más que se unirán a esta ola de nueva conciencia.
Desde aquí les quiero dar las gracias, gracias , gracias por todo lo que me han aportado y por compartir conmigo esa parte de su vida.

CERRAR LA PUERTA.

Me la ha mandado mi hija, es otro recordatorio para vivir la vida , sin olvidarse de lo primordial… aunque las prioridades son diferentes para cada uno, es importante cultivar la espiritualidad, palabra un tanto en desuso en estos tiempos…

AHORA ES EL MOMENTO

Esta presentación – sobretodo la primera parte- nos recuerda que es absurdo no disfrutar de todo AHORA, muchas veces guardamos las cosas para esa gran próxima ocasión, y no nos damos cuenta que la gran OCASIÓN es ahora, que hoy puede ser el último día de nuestra vida.
Que lo disfrutéis.

Sanación.

«La Terapia es básicamente meditación y amor. Porque sin el amor y la meditación no hay curación posible. Cuando el terapeuta y el paciente no son dos, cuando el terapeuta no es solamente un terapeuta, y cuando el paciente no es un paciente, surge una profunda relación de Yo-Tú, donde el terapeuta no está intentando tratar a la persona, cuando el paciente no está mirando al terapeuta como separado de sí, en esos infrecuentes momentos, es cuando la terapia ocurre; cuando el terapeuta ha olvidado sus conocimientos y el paciente ha olvidado su enfermedad y hay un diálogo, un diálogo de dos seres.
En ese instante entre los dos surge la curación. Y si ocurre, el terapeuta siempre sabrá que funcionó solamente como un vehículo de una fuerza divina, de una sanación divina.
Estará tan agradecido por la experiencia como el paciente. A decir verdad sacará de esta experiencia tanto como el paciente.»
Osho

LA INSEGURIDAD DE LA VIDA

En los tiempos que estamos viviendo estas sabias palabras nos hacen reflexionar.

La vida es insegura… eso significa que es libre. Si hay seguridad, entonces habrá esclavitud; si todo es seguro, entonces no habrá libertad.

Si el mañana está arreglado, entonces podéis tener seguridad, pero no libertad. De ese modo sois como robots. Tenéis que realizar deter­minadas cosas que están predestinadas. Pero el mañana es hermoso por­que representa absoluta libertad. Nadie sabe qué es lo que va a suceder. Nadie sabe si estaréis respirando, ni siquiera si estaréis vivos. De ahí su belleza, porque todo está en el caos, es un desafío, y todo existe como una posibilidad.
No esperéis consuelo. De lo contrario, seguiréis inseguros. Aceptad la inseguridad… y entonces desaparecerá y dejaréis de estar inseguros. No es una paradoja, es una sencilla verdad… paradójica, pero absolutamente cierta. Hasta ahora habéis existido, así que, ¿por qué se preocuparon por el mañana? Si podéis existir hoy, si pudisteis existir ayer, el mañana también se encargará de sí mismo.
No penséis en el mañana y moveos con libertad. Una persona debería ser un caos relajado. Cuando lleváis una revolución en vuestro interior, cada momento aporta un mundo nuevo, una vida nueva… cada momen­to se convierte en un nuevo nacimiento.

Osho

DEJA SER

Este texto es una gran lección.

Deja que los demás sean
No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos.
Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.
No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan
la posibilidad de cambiar si lo desean.
No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les
servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar
personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.
Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean
quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán
cuando quieran hacerlo
.

**Louise L. Hay**