MÁS ALLÁ DE LA MENTE

La mayoría de la gente se pasa la vida aprisionada en los confines de sus  propios pensamientos. Nunca van más allá de un sentido de identidad estrecho   y personalizado, fabricado por la mente y condicionado por el pasado.

En ti, como en cada ser humano, hay una dimensión de conciencia mucho más profunda que el pensamiento. Es la esencia misma de tu ser. Podemos llamarla  presencia, alerta, conciencia incondicionada. En las antiguas enseñanzas, es el Cristo interno, o tu naturaleza de Buda.

Hallar  esa dimensión te libera, y libera al mundo del sufrimiento que te  causas a ti mismo y a los demás cuando sólo conoces el «pequeño yo»  fabricado por la mente, que es quien dirige tu vida. El amor, la alegría, la expansión creativa y una paz interna duradera sólo pueden entrar en tu vida  a través de esa dimensión de conciencia incondicionada.

Si puedes reconocer, aunque sea de vez en cuando, que los pensamientos que pasan por tu mente son simples pensamientos, si puedes ser testigo de tus hábitos mentales y emocionales reactivos cuando se producen, entonces esa  dimensión ya está emergiendo en ti como la conciencia en la que ocurren los
pensamientos y emociones: el espacio interno intemporal donde se despliegan  los contenidos de tu vida.

La corriente de pensamientos tiene una enorme inercia que puede arrastrarte fácilmente. Cada pensamiento pretende tener una gran importancia. Quiere  captar toda tu atención.

He quí un ejercicio espiritual que puedes practicar: no te tomes tus pensamientos demasiado en serio.

Qué fácilmente se queda atrapada la gente en sus prisiones conceptuales.

La mente humana, en su deseo de conocer, entender y controlar, confunde sus opiniones y puntos de vista con la verdad. Dice: así son las cosas. Tienes que ser más amplio que el pensamiento para darte cuenta de que tu manera de interpretar «tu vida», o la vida o conducta de otra persona, cualquier manera que tengas de juzgar una situación, no es más que un punto de vista, una de las muchas perspectivas posibles. No es más que una cadena de pensamientos. Pero la realidad es una totalidad unificada donde todas las cosas están entrelazadas, donde nada existe en y por sí mismo. El   pensamiento fragmenta la realidad, la corta en pedazos y en fragmentos conceptuales.

La mente pensante es una herramienta útil y poderosa, pero también muy limitante cuando se adueña completamente de tu vida, cuando no te das cuenta de que sólo es un pequeño aspecto de la conciencia que eres.

La sabiduría no es un producto del pensamiento. El conocer profundo, que es la sabiduría, surge en el simple acto de prestar toda tu atención a alguien o algo. La atención es la inteligencia primordial, la conciencia misma.

Disuelve las barreras creadas por el pensamiento conceptual, lo que nos permite reconocer que nada existe en y por sí mismo. Une el perceptor con lo percibido en un campo de conciencia unificado. La sabiduría cura la separación.
Cuando estás inmerso en el pensamiento compulsivo, estás evitando lo que es. No quieres estar donde estás. Aquí, Ahora.
Los dogmas -religiosos, políticos, científicos- surgen de la creencia errónea de que el pensamiento puede contener y encerrar la realidad o la verdad. Los dogmas son prisiones conceptuales colectivas. Y lo extraño es que la gente ama la celda de su prisión porque le da sensación de seguridad, es una falsa sensación de «yo sé».

Nada ha causado más sufrimiento a la humanidad que sus dogmas. Es cierto que cada dogma se viene abajo antes o después, porque su falsedad acaba siendo revelada por la realidad; sin embargo, a menos que el error básico sea visto tal como es, el dogma será reemplazado por otros.

¿Cuál es el error básico? La identificación con el pensamiento. El despertar espiritual es el despertar del sueño del pensamiento.


El reino de la conciencia es mucho más vasto de lo que el pensamiento puede entender. Cuando dejas de creerte todo lo que piensas, sales del pensamiento y ves con claridad que el pensador no es quien tú eres.

La mente existe en un estado de «nunca tener suficiente», por lo que siempre  ambiciona más. Cuando te identificas con la mente, te aburres y te inquietas fácilmente. El aburrimiento significa que la mente tiene hambre de nuevos estímulos, de más alimento para el pensamiento, y que su hambre no está  siendo satisfecha.

Cuando estás aburrido, puedes satisfacer el «hambre mental» leyendo una revista, haciendo una llamada telefónica, poniendo la tele, navegando en Internet, yéndote de compras o -y esto es bastante común- transfiriendo al cuerpo la sensación mental de carencia y la necesidad de querer siempre algo  más, y satisfaciéndolas brevemente ingiriendo más comida.

O puedes sentirte aburrido e inquieto y observar la sensación de estar aburrido e inquieto. A medida que vayas dándote cuenta de estas sensaciones,  empezará a surgir algún espacio y quietud en torno a ellas. Al principio sólo habrá un poco, pero, conforme crezca la sensación de espacio interno, el aburrimiento empezará a disminuir en intensidad y significado. De modo que incluso el aburrimiento te puede enseñar quién eres y quién no eres.
Descubres que ser «una persona aburrida» no es tu identidad esencial. El aburrimiento, simplemente, es un movimiento interno de la energía condicionada. Tampoco eres una persona enfadada, triste o temerosa. El
aburrimiento, el enfado, la tristeza o el miedo no son «tuyos», no son personales. Son estados de la mente humana. Vienen y van. Nada de lo que viene y va eres tú.
«Estoy aburrido»; ¿quién sabe esto?
«Estoy enfadado, triste, atemorizado»; ¿quién lo sabe?
Tú eres el conocimiento, no el estado conocido.

Los prejuicios de todo tipo implican que te estas identificado con la mente pensante. Significan que ya no ves al otro ser humano, sino únicamente tu propio concepto de ese ser humano. Reducir la riqueza de vida de otro ser humano a un concepto es en sí mismo, una forma de violencia. El pensamiento que no está enraizado en la auto-conciencia se sirve a sí mismo y es disfuncional. El ingenio exento de sabiduría es extremadamente peligroso y destructivo. Constituye el estado habitual de la mayor parte de la humanidad. La expansión del pensamiento por vías científicas y tecnológicas, aunque no es intrínsecamente bueno ni malo, también se ha vuelto destructivo, porque muy a menudo el proceso mental del que surge no hunde sus raíces en la conciencia.

El  paso siguiente en la evolución humana es trascender el pensamiento.

Actualmente es nuestra tarea más urgente. Esto no implica dejar de pensar, sino dejar de identificarse completamente con el pensamiento, dejar de estar poseídos por el pensamiento.

Siente la energía de tu cuerpo interno. El ruido mental se serena y cesa inmediatamente. Siéntela en tus manos, en tus pies, en tu abdomen, en tu pecho. Siente la vida que eres, la vida que anima el cuerpo.
Entonces el cuerpo se convierte en una puerta, por así decirlo, hacia una sensación de vida más profunda que subyace a las fluctuantes emociones y al pensamiento.

Hay una riqueza de vida en ti que puedes sentir con todo tu Ser, no sólo con la cabeza. En esa presencia en la que no necesitas pensar, cada célula está viva. Sin embargo, en ese estado, el pensamiento puede activarse si se le necesita para alguna finalidad práctica. La mente puede seguir operando, y opera perfectamente cuando la inteligencia mayor que eres la usa y se xpresa a través de ella.

Quizá te haya pasado inadvertido que esos breves periodos en los que «eres consciente sin pensamiento» ya ocurren natural y espontáneamente en tu vida. Puedes estar realizando alguna actividad manual, o paseando por la habitación, o esperando en el mostrador de la aerolínea, y estar tan completamente presente que el ruido mental de fondo se disipa y es reemplazado por la presencia consciente. También puedes estar mirando al cielo o escuchando a alguien sin que surja ningún comentario interno. Tus percepciones se vuelven claras como el cristal, no están empañadas por el pensamiento.

Para la mente, todo esto no es significativo, porque tiene cosas «más importantes» en que pensar. Además, no es memorable, y por eso te ha pasado inadvertido.

Lo cierto es que es lo más significativo que puede ocurrirte. Es el principio de un cambio desde el pensamiento hacia la presencia consciente.Siéntete cómodo en el estado de «no saber». Este estado te lleva más allá de la mente, porque la mente siempre está intentando concluir e interpretar.

Tiene miedo de no saber. Por eso, cuando puedes sentirte cómodo en el no saber, ya has ido más allá de la mente. De ese estado surge un conocimiento más profundo que es no-conceptual.
Creación artística, deporte, danza, enseñanza, terapia: la maestría en cualquier disciplina implica que la mente pensante o bien ya no participa, o se ha quedado en un discreto segundo plano. Un poder y una inteligencia
mayores que tú, aunque en esencia son uno contigo, toman el mando. Ya no hay proceso de toma de decisiones; la acción justa surge espontáneamente, y «tú» no la estás haciendo. La maestría de la vida es lo opuesto del control. Te alineas con la conciencia mayor. *Ella* actúa, habla y hace los trabajos.
Un momento de peligro puede producir el cese temporal de la corriente de pensamientos, permitiéndote degustar lo que significa estar presente, alerta, consciente.

La Verdad es mucho más omniabarcante de lo que la mente podrá comprender jamás. Ningún pensamiento puede encerrar y contener la Verdad. En el mejor de los casos, puede indicarla. Por ejemplo, puede decir: «Todas las cosas son intrínsecamente una.» Eso es una indicación, no una explicación.

Comprender estas palabras significa *sentir* profundamente dentro de ti la verdad hacia la que apuntan.

El Silencio Habla, E. Toole (C)

PASO A PASO….

Quisiera compartir este mail que me llegó esta mañana, creo que seguir estos pasos nos acerca al equilibrio interior…ese tesoro tan preciado. Que lo disfrutéis…
12 PASOS

Ya nadie duda de que nos estamos acercando a un momento inexorable de nuestra historia como especie. Ni los escépticos pueden negar que algo está sucediendo a nivel planetario, algo que va mas allá de los conflictos sociales y ecológicos, o la transformación del paradigma científico.

Para los que vivimos esta realidad como una experiencia energética de expansión y conexión, los tiempos se han ido acelerando. Crecimientos abruptos, ruptura de vínculos, desaparición de dolencias casi sin mediar tratamiento, percepciones acrecentadas, sincronicidades sin límite.

Parece que estuviéramos viviendo en un parque de diversiones monumental en donde de pronto se han activado todos los efectos especiales, mientras nosotros probamos todos los juegos a la vez.


A veces es divertido, a veces es estremecedor, pero allí seguimos, encontrándole un propósito a cada experiencia, sintiendo cada momento como si fuera el último.


Algunos han encontrado su propia brújula para mantenerse en eje. Otros, recién ahora se están dando cuenta de que necesitan una antes de que la realidad se termine de desmoronar sobre sus cabezas.



1. MEDITACION DIARIA – IMPORTANTISIMO CONECTARSE CONSIGO MISMO Y CON LA PRESENCIA DIVINA DE LUZ Y AMOR DIARIAMENTE




Ayer era recomendable, hoy es imprescindible. La meditación diaria es el combustible de nuestro cuerpo y nuestra alma para recorrer este tiempo. Háganlo de manera simple: tres fases, respiración conciente, relajación corporal, llegada de luz. Cuanto mas simple, más facil será incorporarla como hábito






2. INTENCION CLARA

No podemos continuar viviendo cada día como quien se sube a un avión y le dice al piloto: llévame adonde quieras. Necesitamos un mapa. Cada mañana, escriban en sus cuadernos cuatro cosas: la intención del día, la intención del mes, la intención para el año, y la intención de toda la vida. Puede que vaya cambiando diariamente, pero va a sostener sus acciones.


3. REGISTRO DE SUEÑOS


Nuestros sueños nos están guiando en la dirección de nuestra evolución. Siempre lo han hecho, pero ahora se ha vuelto mucho mas necesario que prestemos atención a lo que dicen. Practiquen la memoria del sueño, registren aunque no lo entiendan, compártanlos con otros.


4. DESAPEGO RADICAL

Antiguas relaciones y personajes del pasado se están presentando en nuestro campo. El propósito es que terminemos de cerrar todos los cabos sueltos, desapegándonos de aquello que refleja nuestra antigua forma de ser. Despídanse de manera genuina, con cartas de despedida que incluyan: agradecimiento, perdón y asumir la responsabilidad del corte. Descubrirán que reciben a cambio una energía extraordinaria.


5. REDES SOCIALES


Reúnanse con sus pares, con aquellos que comparten esta filosofía de vida. El cambio nos encontrará reunidos. Participen en eventos, exposiciones, meditaciones globales, foros…manténganse conectados. Asistan a cursos, seminarios. Generen sus propios círculos sagrados.


6. RITUALES CON LA TIERRA

La Madre Tierra está evolucionando junto con nosotros. De hecho, ella es la iniciadora de este movimiento y la razón fundante de que estemos girando hacia un destino superior. Es la nave que nos lleva a través del cosmos. Hagamos rituales de la manera más simple y universal: dejando una ofrenda de alimento y amor, a ella y sus criaturas.


7. TIEMPO EN LA NATURALEZA


Salgan al sol, aunque sea en la terraza, aunque esté lloviendo…tomen contacto con la energía natural en toda oportunidad que tengan. Caminen en lugar de tomar un taxi, observen las señales del viento, las plumas, las nubes. Cárguense de vitalidad y pureza.


8. ARTE

Exprésense creativamente, aun cuando sientan que no tienen capacidad artística. El arte es una cualidad inherente a la especie, se lo que nos han condicionado para aceptar solamente ciertas formas creativas. Pinten, modelen, dibujen, canten, dancen, actúen. Háganlo solos o con otras personas pero permitan que el alma hable en su propio código, que es el del arte.


9. AFERRENSE A SUS SUEÑOS


Cada alma tiene un sueño, y ese es su Norte. Encuentren lo que los hace felices y sigan su huella. Abandonen definitivamente todos aquellos prejuicios y creencias limitantes que les dicen lo que «es posible» y lo que no. Cuando lleguemos al momento que nos espera como especie, no nos servirá de nada haber hecho las cosas según «se esperaba de nosotros». Encuentren su misión Ya mismo.

10. LIMPIEZA KARMICA

Nuestros campos de energía están llenos de residuos que ya no son funcionales a nuestro crecimiento. En otras épocas, tal vez nos hubiera tomado años comprender y transmutar esos restos de experiencias kármicas. Hoy, la aceleración y los cambios en nuestro ADN hacen estallar las cristalizaciones antiguas. Limpien lo que queda de ellas con trabajo de chakras, sanación con sonidos, trabajo energético o lo que tengan al alcance.


11. DESCANSO


Todo este devenir produce en nosotros un desacostumbrado cansancio. La materia es más lenta a la hora de ajustar su dinámica a la de la conciencia. Protéjanse descansando lo suficiente, y más. Si pueden, tomen una siesta cada tanto, no importa el momento del día. Si no pueden, reemplacen alguna salida «de compromiso» por tiempo para ustedes, relajación y silencio reparador.

12. ASISTENCIA SUPERIOR

Estamos siendo acompañados por entidades espirituales de distintos colores y frecuencias, pero con el mismo gran proyecto: ser testigos del maravilloso momento en que una especie transita de una dimensión a otra (si! somos nosotros!). Hasta cierto punto, pueden ayudarnos con conexiones amorosas, estímulo e inspiración.
Recuerden:


Practicar, practicar y practicar!





Un fuerte abrazo!
 
QUE ASÍ SEA.

NO DEJES DE OBSERVAR….

Intentar liberarnos de todo juicio, vaciarnos y convertirnos en meros observadores de la realidad , sin aplicar los filtros de nuestra personalidad sobre ella, es una tarea muy difícil, pero que se ha convertido en  imprescindible para mi, para vivir el ahora sin que mi Ego me condicione y no me permita entender «el todo» con plenitud. Pero a veces se nos plantean dilemas como en el que a continuación Neale D. Walsh intenta darnos su visión.

¿Juicio u Observacion?

He decidido que tengo que dejar de confundir el simple acto de hacer una observación, con negatividad. Algunas personas, en un esfuerzo por “no poner ninguna energía negativa en el espacio”, se niegan a decir nada sobre nadie ni nada que pudiera interpretarse como negativo de ninguna manera. Y si alguien más dice algo acerca de alguna persona, lugar o cosa que no es del todo positivo, mucha gente va a criticar al que habla por “propagar energía negativa”.

Pronto, un cierto dogmatismo surge en torno a todo esto, y de repente se vuelve inaceptable en algunos círculos “nueva era” hacer otra cosa más que sonreír 16 horas al día y no decir nada más que cosas positivas acerca de todo. En estos círculos, cuando alguien ofrece el más mínimo comentario, predicción, o descripción que sea poco menos que totalmente positiva, alguien más sin duda va a decir: “¿Estás queriendo crear eso?”, o “¿Por qué estás creando eso?”
(Ejemplo: “Ay Dios, sí que me duele la cabeza esta mañana.” “Bueno, ¿por qué estás creando eso?”)

Después de un tiempo, la gente se siente tan amarrada, como en una camisa de fuerza, que tienen miedo de decir nada acerca de cualquier cosa, a menos que puedan resplandecer con positividad de la cabeza a los pies.

Yo llamo a esto un Bypass de la Nueva Era. Es cirugía psíquica, en la psique misma. También puede convertirse en un juego de “volverte-loco”, donde la gente ni siquiera puede describir objetivamente algo que está viendo justo delante de su cara, sin correr el riesgo de ser etiquetado como alguien “deprimente” o que “piensa negativamente”.

(“El mercado bursátil tuvo sin duda un mal día.” “Bueno, tú sí que eres deprimente…”)

Sin embargo, una Observación no es un Juicio, y una Descripción no es una Condena. Nos beneficiaría mucho notar la diferencia.

Es perfectamente correcto decir “Va a llover”, cuando de hecho, lo puedes oler en el aire. Recuerdo un día hace unos años cuando yo estaba en un enorme picnic, al que habían asistido cerca de 40 ó 50 personas, cuando uno de los invitados dijo casualmente, “Parece que va a llover”. A su mujer casi le da un ataque de histeria. “¡No DIGAS eso!” dijo bruscamente. “¿Estás tratando de HACER llover?”

Ahora, yo comprendo perfectamente bien que nosotros creamos nuestra propia realidad, y he leído todos los mensajes de Conversaciones con Dios y prácticamente todos los otros textos de Nueva Espiritualidad que hay por ahí que dicen que nosotros hacemos eso con las herramientas triples de pensamiento, palabra y obra. Yo sé todo acerca de la escuela de pensamiento Como-Lo-Dices, Así-Será, sobre este tema. Yo pertenezco a esa escuela. Pero ¿significa eso que no podemos ni siquiera ofrecer una simple observación, carente de  cualquier juicio o anuncio de preferencia, acerca de lo que estamos experimentando en nuestras vidas?

Por supuesto que no. Decir “oh-oh, parece que va a llover” no significa que tú seas la causa -y por lo tanto, tengas la culpa- cuando lleguen las lluvias. Simplemente significa que estás observando lo que sucede a tu alrededor. Significa que eres consciente. Y la conciencia es uno de los mayores atributos que cualquier persona podría desarrollar.

El mensaje aquí es: no sustituyas pasividad por discernimiento; no insertes -en nombre de la “positividad”- la ceguera total, donde antes había observación aguda. Taparte los oídos no hace que disminuya el aullido del viento, y meter la cabeza en la arena no hace que desaparezca el peligro.

La capacidad de observar el entorno que nos rodea, la capacidad de discernir una cosa de otra, es lo que resulta de evolucionar a un nivel superior de conciencia. La observación es el acto de ver algo; es el simple acto de presenciar sin evaluar. El discernimiento es el acto de diferenciación; es el simple hecho de diferenciar una cosa de otra.

La observación es una declaración que dice “es así”. El juicio es una declaración que dice “¿y qué?”. Como seres sensoriales, los humanos tienen el deseo de notar lo que está pasando a su alrededor. De hecho, tienen la responsabilidad de hacerlo.

Cuando consciente y deliberadamente dejas de notar algo porque “no quieres poner energía negativa en el espacio”, renuncias a tu don más preciado como ser creativo: el don de decidir. No puedes decidir lo que quieres, no puedes elegir conscientemente tu propio futuro, si te niegas a ver lo que hasta ahora es verdad.

Yo voy a seguir trabajando para eliminar el juicio y la condena de mi experiencia, pero nunca voy a eliminar la observación y el discernimiento. La enseñanza es: “No juzgues, ni tampoco condenes”, no es, “No observes, ni tampoco disciernas”.

Neale D. Walsch

MARIO ALONSO PUIG y las palabras no dichas…

Ya había publicado algún post sobre este magnífico científico, me complace mucho adjuntaros un link en el que veréis una magnífica entrevista que se le hizo en TV3 y más información sobre algo tan interesante como El Efecto de las Palabras no dichas…

SUPER INTERESANTE, NO OS PERDAIS LA CLASE MARAVILLOSA ….. QUE REGALA, EL DR. MARIO ALONSO PUIG, EN EL PROGRAMA SINGULARS.

Asunto: EFECTOS QUE TIENEN LOS PENSAMIENTOS EN EL ORGANISMO: DR. MARIO ALONSO PUIG ( cientificamente demostrado)

Entrevista realizada por la televisión catalana TV3 y más abajo se encuentra la misma entrevista pero con una introducción diferente…

http://starviewer.wordpress.com/2010/05/14/entrevista-a-mario-alonso-puiguno-de-los-maximos-investigadores-de-la-inteligencicia-humana-y-del-aprendizaje-habla-sobre-psiconeuroinmunobiologia/

EL EFECTO DE LAS PALABRAS NO DICHAS…..

Entrevista al Dr. MARIO ALONSO PUIG. CIRUJANO
Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid.

Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico.

Acabo de publicar Madera de líder (Empresa Activa).

ENTRENAR

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.

La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional.
Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.
Hay que entrenar esa mente.

ENTREVISTA

P:-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

R:-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía ensí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
P:-¿Psiconeuroinmunobiología?

R:-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional.

El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

P:-¿De qué se trata?

R:-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas.
El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

P:-¿Qué tipo de cambios?

R:-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo, y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

P:-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
R:-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

P:-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

R:-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado.

Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

P:-¿Dice que no hay que ser razonable?

:-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

P:-Exagera.
R:-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.

P:-Más recursos…

R:-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

P:-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

R:-Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: «Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro».

P:-¿Seguro que no exagera?

R:-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones.

La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

P:-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
R:-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales.

Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%

P:-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

R:-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

P:-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

R:-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

P:-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

R:-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos.

Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

P:-Déme alguna pista.

R:-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra.

Cuando decimos «voy a hacer esto» y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro.
El mayor potencial es la conciencia.

P:-Ver lo que hay y aceptarlo.

R:-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste.. La aceptación es el núcleo de la transformación.

«SEAMOS EL CAMBIO QUE QUEREMOS VER EN EL MUNDO»

M. Gandhi

¡¿QUEJAS?! NO, GRACIAS….

La idea de «éxito», para la mayoría, gira alrededor del dinero o la adquisición de propiedades u otras posesiones, pero consideramos que un estado de alegría es la mayor realización del éxito. Y mientras el logro del dinero y maravillosas posesiones ciertamente puede mejorar tu estado de alegría, el logro de un cuerpo que se siente bien es por lejos el mayor factor para mantener un estado continuo de alegría y Bienestar. Y entonces, hay pocas cosas de mayor valor que el logro de un cuerpo que se siente bien.
La mayoría de la gente no se da cuenta que cuando continúan encontrando cosas de las cuales quejarse, no permiten su propio Bienestar físico. Muchos no se dan cuenta que antes de que estuvieran quejándose sobre un cuerpo dolorido o una enfermedad crónica, ellos se estaban quejando sobre muchas otras cosas. No importa si el objeto de su queja es sobre algo con lo que están enojados, el comportamiento en otros que creen que está equivocado o algo mal en su cuerpo físico. Quejarse es quejarse y no permite la mejoría.
Extraído del libro «El dinero y la ley de atracción: Aprendiendo a atraer salud, riqueza y felicidad» (C)

0 : CABEZA vs CORAZÓN

PUNTO CERO
 
Nos hemos acostumbrado a los altibajos: cuando estamos arriba, nos sentimos bien; cuando estamos abajo, nos sentimos mal. Pero justo en el medio hay un punto que no es ni arriba ni abajo; es el punto neutral. A veces ese punto neutral asusta mucho, porque si uno se siente mal, uno sabe a qué se debe; si uno se siente bien, también sabe a qué se debe.
Pero cuando no se puede sentir ninguna de las dos cosas, uno simplemente se halla en una especie de limbo y siente miedo. Pero ese punto es muy hermoso. Si eres capaz de aceptarlo, te dará una percepción inmensa sobre tu vida. Cuando estas arriba, eso te perturba; todos los placeres conllevan un estado febril de excitación. Y cuando estas abajo, una vez más te ves perturbado de un modo negativo. Cuando estas arriba, quieres aferrarte a ese estado; cuando estas abajo, quieres salir de él. Hay algo en lo que trabajar y en lo que mantenerse ocupado, pero cuando te hallas justo en el medio, toda la fiebre se desvanece; es el punto cero.
A través de ese punto cero se puede disponer de una inmensa percepción de uno mismo, porque todo está en silencio. No hay felicidad ni infelicidad, de modo que no hay ningún tipo de ruido, hay absoluta quietud.
Buda empleó este punto muy profundamente con todos sus discípulos. Era una obligación, todo el mundo debía alcanzarlo primero, y luego comenzaba el trabajo. Él lo llamaba upeksha, otro nombre para neutralidad.
EL CORAZON PASADO POR ALTO
Hemos pasado por alto nuestros corazones, hemos entrado en nuestras cabezas directamente, sin pasar por el corazón. Hemos elegido un atajo.
Por determinados motivos, el corazón ha sido descuidado, soslayado… porque el corazón es un fenómeno peligroso. En primer lugar, el corazón es incontrolable, y el hombre siempre teme todo lo que está fuera de control. La cabeza es controlable. Está dentro de ti y en tus manos; puedes dirigirla. El corazón es más grande que tu; la cabeza está dentro de ti. No se da el mismo caso con el corazón: tu estas dentro de él.
Cuando el corazón despierte, te sorprenderá saber que eres un punto diminuto en él. Es más grande que tu, es vasto. Y el hombre siempre teme perderse en algo vasto. La función que desempeña es misteriosa, y el misterio nos vuelve naturalmente aprensivos. ¿Quién sabe qué va a pasar? ¿Y cómo vas a encararlo? Nunca se está preparado en lo concerniente al corazón. Con este, las cosas acontecen de forma inesperada. Extraños son sus caminos, de ahí que el hombre haya decidido soslayarlo, ir directamente a la cabeza y mantener contacto con la realidad a través de la cabeza.
OSHO (C)